
(Haces que cada día tenga más ganas de ti)

(Haces que cada día tenga más ganas de ti)
Y has irrumpido en mi vida como una corriente de aire imposible de parar, como una
ola gigante que me ha atrapado (y que no quiero que me deje escapar).
Como dijiste una vez: los dos nos necesitábamos.
Y sí, yo te necesitaba y te necesito. Necesito tus brazos, que me abracen, me rodeen y que no me suelten nunca; necesito tus labios, que me besen y que me dejen sin respiración; necesito ese hoyuelo, necesito que aparezca para que me haga sonreír y que compartamos nuestras sonrisas; necesito tus cicatrices, que me hacen recordar lo importante que es que estés hoy aquí conmigo; te necesito a ti, todo tú, que me haces feliz con solo una mirada.
Eres todo lo que estaba esperando, todo lo que espero y todo lo que quiero.
No te vas a deshacer de mí tan fácilmente, porque quiero, ante todo, que vuelvas a tener ilusión por las pequeñas cosas de la vida y no descansaré hasta hacerte feliz.
Hay tantísimas cosas que te quiero decir... que mis ojos gritan cuando te miran.
Aunque ahora el silencio es lo único que puedes escuchar, estas dedicatorias lo único que puedes leer y mis abrazos lo único que puedes interpretar… Algún día no podré callarme más y gritaré al mundo... mis palabras cruzarán océanos y en realidad solo te habré susurrado al oído cuánto te necesito, cuánto te quiero y cuánto te he echado de menos.
Increíble es pensar en ti y que aparezcas en casa para darme un beso de buenos días.
Increíble es que vengas a recogerme al trabajo para dar un paseo juntos.
Increíble es que te hable de mi helado favorito, el que solo como en agosto en Rota, y que a principios de marzo encuentres una heladería en Sevilla donde lo venden.
Increíble es que te pidas ese helado solo porque es mi favorito y quieres probarlo.
Increíble es compartir algo contigo.
Increíble es echarte de menos antes de despedirme de ti.
Haces que los días sean increíbles cuando estoy contigo.

Voy a cerrar fuerte fuerte la puerta de la habitación para que no se escape ningún ratito que paso contigo, así, cuando no te vea, vendré a buscar los momentos que pasamos juntos y sonreír al acordarme de ti… y sentir que no estás tan lejos y que vienes a abrazarme a mi cama, quedándote conmigo hasta que el sueño se apodere de mi…
(y dormir pensando que a la mañana siguiente, cuando me despierte, quedará un día menos para verte)
Si no fuera una cobardica vergonzosa te diría que…
Que me da miedo hablar contigo del futuro;
Que ahora cuando tengo frío no pienso en mantas, solo pienso en que me abraces;
Que cualquier plan me parece bueno mientras esté contigo;
Que estás más guapo cuando sonríes;
Que me encantan todas las cosas que me dices;
Que me encantaría que conocieras a toda mi familia;
Que aunque me muera de vergüenza, me encanta que me mires;
Que cuando escucho “la canción” no es lo mismo si no me coges de la mano;
Que me encantaría ir contigo a la playa a dar un paseo por la orilla;
Que por muy lejos o muy cerca que esté la biblioteca no dejo de pensar en ti;
Que haces que me sienta especial;
Que me pones nerviosa cuando rozas los labios con mi cara;
Que desde que te conozco tengo siempre el móvil cerca;
Que últimamente tengo miedo de quererte cada día más…
Supongo que algún día tendré la valentía de decírtelo a la cara, pero de momento voy a confesar estos sentimientos “inconfesables” en mi mundo de los secretos… como siempre.