
¿Sabes? Llevo unos días que me aburro como una ostra. Estoy harta de ver pelis encerrada en mi habitación, pelis románticas para no perder la costumbre, claro está.
Hoy tenía ganas de salir contigo, ya sabes, dar un paseo y pararnos en alguna que otra tienda, pero solo para mirar. También tenía ganas de ir a alguna cafetería y que nos tomáramos algo calentito, que estaba nublado y se apetecía. Hablaríamos y andaríamos durante horas quizás, pero el tiempo pasaría tan rápido que nos sabría a poco, luego cogeríamos el metro, de la mano, como siempre vamos donde quiera que sea, y el camino a casa pasaría volando, y nos despediríamos sabiendo que solo será por unas horas, pero aún así sería una despedida. Yo me quedaría en el andén, mirando cómo se va el tren, y tú volverías a ese lugar desconocido desde donde vienes todas las tardes a rescatarme de mi aburrimiento para empezar a soñar juntos.
¿Sabes? Hoy me había levantado con ganas de conocerte...