Hay tantísimas cosas que te quiero decir... que mis ojos gritan cuando te miran.
Aunque ahora el silencio es lo único que puedes escuchar, estas dedicatorias lo único que puedes leer y mis abrazos lo único que puedes interpretar… Algún día no podré callarme más y gritaré al mundo... mis palabras cruzarán océanos y en realidad solo te habré susurrado al oído cuánto te necesito, cuánto te quiero y cuánto te he echado de menos.