domingo, 19 de diciembre de 2010

Los días pasan...

Los días pasan... así como los meses… la monotonía se apodera de mi vida y solo pienso en ser rescatada, por algo o por alguien. Miro por la ventana esperando ver un rayo de sol que haga que se me descongele el corazón.

Y de repente, un día como otro cualquiera, caminando sin rumbo, nos asustamos. Echáis a volar hacia la copa del árbol más cercano y me dejáis con el corazón encogido; me despierto de mi ensimismamiento y me doy cuenta de que vivo sin vivir, sin disfrutar, sin arriesgar.

Y así, tan rápido como un susto, abrí los ojos, miré alrededor en esa calle solitaria cuesta abajo y decidí que era hora de vivir, puse el ipod a todo volumen y dejé que mi cuerpo se dejara llevar por la inercia hacia una nueva vida.

Ahora miro por la ventana las frías noches de invierno, pero yo ya no paso frío.

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