Y has irrumpido en mi vida como una corriente de aire imposible de parar, como una
ola gigante que me ha atrapado (y que no quiero que me deje escapar).
Como dijiste una vez: los dos nos necesitábamos.
Y sí, yo te necesitaba y te necesito. Necesito tus brazos, que me abracen, me rodeen y que no me suelten nunca; necesito tus labios, que me besen y que me dejen sin respiración; necesito ese hoyuelo, necesito que aparezca para que me haga sonreír y que compartamos nuestras sonrisas; necesito tus cicatrices, que me hacen recordar lo importante que es que estés hoy aquí conmigo; te necesito a ti, todo tú, que me haces feliz con solo una mirada.
Eres todo lo que estaba esperando, todo lo que espero y todo lo que quiero.
No te vas a deshacer de mí tan fácilmente, porque quiero, ante todo, que vuelvas a tener ilusión por las pequeñas cosas de la vida y no descansaré hasta hacerte feliz.
que bonito eso de necesitar besos, abrazos...
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