sábado, 20 de marzo de 2010

1 conversación +

-He visto que no habéis podido resistiros a mi invitación…

-Claro… ¿Quién podría resistirse a tal propuesta sumamente cavilada?

- Sólo espero que no os aburráis con mi presencia.

-No os preocupéis, tengo una excusa preparada por si tuviera que regresar a mis aposentos de inmediato.

-Bien pensado, ¿Cuál es?

-Si os la dijese no la podría utilizar. Aunque, por desgracia, no será muy brillante.

-Espero que no tengáis que recurrir a ella.

[Dijo mostrando una dentadura perfecta para ocultar su inseguridad].

-Yo tampoco.

[Concluyó ella, y una leve sonrisa se dibujó en su rostro antes apagado].

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